SSMF 2026

7 san sebastián moda festival hacía mis cositas porque necesitaba dar salida a esa creatividad; pero, por miedo, no quería tener mi propia firma. En 2020 hice una colección, pensada más como un porfolio, que fue todo un éxito. Con ella salimos en Vogue y el teléfono no paraba de sonar pidiéndonos vestidos. A marchas forzadas, tuvo que nacer Luis Infantes como marca. ¿Y el miedo? Desapareció por completo. El miedo no es más que una pared y, cuando descubres el otro lado, te das cuenta de que no hay nada. Es una barrera autoimpuesta que, una vez superada, te deja ver todo lo que eres capaz de hacer y lo mucho que tienes que decir. En mi caso, creo firmemente que la alta costura está todavía muy viva y eso es lo que quiero demostrar. Áurea, su nueva colección de novia 2027, es buen ejemplo de ello, ¿no? Efectivamente; es un trabajo de alta costura con un nivel técnico y de patronaje que en ocasiones roza lo imposible. Áurea es el punto más alto al que ha llegado Luis Infantes y realmente representa todo lo que significa como marca. ¿Y cuál es esa identidad de la marca? La respuesta fácil es decir perfeccionismo y vanguardia, un estilo minimalista y arquitectónico; pero creo que lo que realmente define a una marca son sus clientas. A las nuestras les impresiona el trabajo de diseño y costura a medida, todo eso que hay detrás de una pieza y que muchas veces no se ve. Así que diría que la identidad de Luis Infantes es la de seguir practicando y respetando un oficio que, a día de hoy, está en vías de extinción. Basada en la proporción áurea, Áurea también muestra un giro inspiracional. Absolutamente. Las colecciones desarrolladas anteriormente hablaban de mi persona y mi pasado, pero con Áurea empieza un nuevo camino que mira al futuro, a las cosas nuevas que quiero experimentar. Los nueve meses de trabajo de la colección han sido una dura batalla, nos ha puesto al límite; pero ha impresionado tanto a clientas como al sector. La acogida ha sido brutal, y ahora sí tenemos la sensación de estar donde nos merecemos. Preparar este desfile le ha obligado a mirar al pasado. ¿Qué ve? Un niño que soñaba con ser diseñador al que ahora miro con mucha ternura. Ver las cosas con perspectiva ayuda a darme cuenta de que por momentos fui muy rígido conmigo mismo. En el camino ha habido momentos muy duros, pero haber estado en el fango y tragando ‘porquería’ ha hecho que pueda desarrollarme, construyendo desde cero y poco a poco Luis Infantes, una marca que ha vivido a pleno pulmón. ¿Siempre tuvo claro que el bridal era su mundo? Cuando empecé en la moda la entendía solo como fiesta; las novias no me atraían, pero creo que tener una visión purista del oficio me llevó a ellas. El bridal es el sector más emocional, donde la clienta quiere expresar y experimentar algo más allá del vestido. Es verdad que también hacemos invitada, pero un tipo de invitada que también entiende la moda como una expresión. Es un trabajo que nos permite explotar la alta costura. Decía anteriormente que aquí empieza un nuevo camino, ¿hacia dónde? Luis Infantes está en un momento de crecimiento y cada logro es una palmadita en la espalda, pero no para conformarnos, sino para avanzar. Soy una persona extremadamente perfeccionista y controladora, el síndrome del impostor vive conmigo, porque nunca siento que haya conseguido lo que quiero. Al equipo siempre le digo que aún no hemos tocado el cielo. Porque para mí nunca hay un límite, un ‘hasta aquí hemos llegado’. Noto que estamos creciendo y fortaleciéndonos, cogiendo impulso para seguir. ¿Con qué destino? Nuestro sueño es conseguir ser firma de alta costura. Soy consciente de la dificultad, pero no vamos a dejar de trabajar en ello. Las marcas comerciales a veces pecan de relajación, pero la alta costura debe tratar siempre de aportar algo nuevo. ¿Con qué consideraría haber alcanzado el cielo? Aunque nosotros ya somos una firma de alta costura, porque trabajamos como tal, sabemos que dentro de la moda la alta costura solo existe en París y que hasta que no estás allí, no perteneces a ella. Soñamos con un atelier en París para, entonces sí, poder decir: hemos llegado. POR MIRARI GÓMEZ El desfile podrá seguirse en directo en www.sansebastianmodafestival.com ¿Qué ha preparado para la ocasión? Hemos aprovechado la oportunidad para hacer un desfile retrospectivo con piezas icónicas de la firma. Diseños desde los inicios, cosidos por mis propias manos, de cuando Luis Infantes no era nada; hasta los últimos que hemos trabajado con todo el equipo. Además, como gran cierre, vamos a presentar en exclusiva una pequeña cápsula inspirada en Balenciaga con la que queremos rendir tributo a su legado. No podíamos dejar escapar esta oportunidad de homenajear al maestro. ¿Qué esperar de un viaje retrospectivo de un diseñador y firma tan jóvenes? Aunque la firma oficialmente solo tiene cinco años, el desfile visualiza la memoria de todo el camino recorrido por ese niño que empezó cosiendo en casa por las noches, hasta este momento actual en el que tengo la suerte de contar con un equipo que ha permitido el crecimiento creativo y técnico de Luis Infantes. Se va a evidenciar un refuerzo de la identidad de la marca, desde esa contención y miedo iniciales a la apertura a la exploración y a la alta costura que es hoy en día. ¿Cuándo decide crear la firma? Cuando trabajaba para otras marcas ya «Con Áurea empieza un nuevo camino que mira al futuro»

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc0NTQ0