ANUARIO DE LA EMPRESA – Diciembre 2025 45 Fue en Barcelona, el 1 de octubre, cuando en el marco de MONDIACULT, la mayor conferencia internacional de la UNESCO dedicada a las políticas culturales, 160 países pidieron situar la cultura en el centro de las políticas de desarrollo y de respuesta a las crisis, garantizando al mismo tiempo mecanismos de financiación sostenibles en un contexto marcado por el recrudecimiento de las tensiones geopolíticas y la proliferación de diferentes tipos de crisis. En Barcelona, y un año después de que se declarase la cultura como un bien público mundial, este año se ha reafirmado el compromiso de incluir la cultura en las políticas de desarrollo y de respuesta ante situaciones de emergencia. La cultura se está volviendo a situar en el centro del diálogo multilateral y ha ganado reconocimiento en foros como el G20, el G7 y el Pacto de las Naciones Unidas para el Futuro. Además, 80 estados más han expresado su voluntad política de apoyar y fortalecer las normas internacionales para la protección del patrimonio, la diversidad cultural o la lucha contra el tráfico ilícito de bienes culturales. Hoy en día, esta dinámica también se refleja en el creciente número de candidaturas conjuntas entre Estados: 51 sitios transfronterizos inscritos en la lista de patrimonio mundial y 97 prácticas culturales compartidas han sido declaradas patrimonio inmaterial. El punto de partida no es malo, porque una gran mayoría de los países están integrando la cultura en sus políticas de desarrollo, mientras que las industrias culturales y creativas representan ahora el 3,39 % del PIB mundial. Sin embargo, todavía hay grandes disparidades y el gasto cultural per cápita es hasta 2.000 veces mayor en los países de altos ingresos que en los países de bajos ingresos. AGRESIÓN EN FORMA DE DESTRUCCIÓN Estos buenos propósitos e incluso unos datos que nos pueden hacen pensar de manera optimista chocan con una realidad en la que muchos de los conflictos geopolíticos tienen en la destrucción del patrimonio histórico y cultural del enemigo una forma de agresión. Por ejemplo, Ucrania reveló que más de 1.333 sitios de patrimonio cultural habían sido destruidos o dañados hasta febrero de 2025 por el conflicto con Rusia. En Sudán, el principal museo del país, la Sudan National Museum, situado en Jartum, fue saqueado y gravemente dañado tras dos años de guerra civil, lo que constituye un golpe importante al legado cultural de esa nación. En la Franja de Gaza, más del 60 % de los sitios patrimoniales identificados presentaban algún daño según informes recientes y en torno a un 35 % había sido completamente destruido. Además, más del 80 % de las instituciones culturales están destruidas o inutilizables. UN HITO MUNDIAL Tras más de 20 años de construcción, en octubre de 2025 se inauguró uno de los grandes museos del mundo: el Egypt’s Grand Egyptian Museum. A dos kilómetros de las pirámides de Giza, ha tenido un coste de mil millones de dólares y alberga más de 50.000 piezas y artefactos, incluyendo la colección completa de Tutankamón, compuesta por el ataúd de oro macizo, su máscara funeraria, carros, tronos, instrumentos rituales, vestimentas, alimentos y juguetes. La gran novedad. El Egypt’s Grand Egyptian Museum se ha inaugurado tras más de 20 años de construcción y alberga más de 50.000 piezas y artefactos junto a las pirámides de Giza. En un contexto en el que el patrimonio se destruye, Egipto ha marcado un hito con su Egypt’s Grand Egyptian Museum. La UNESCO ha pedido que la cultura sea una prioridad para cohesionar las diferentes fracturas en un mundo en el que los ataques al patrimonio cultural son una forma de agresión Un motor de desarrollo y una respuesta a las crisis Internacional
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc0NTQ0