Anuario Empresas Guipuzcoanas 2025

ANUARIO DE LA EMPRESA – Diciembre 2025 37 Una multitudinaria manifestación contra el genocidio en Gaza que tuvo lugar en Italia. La sociedad mundial vive interconectada y la lucha por los derechos y una vida digna supera fronteras al tiempo que la superpoblación en África obliga a los Estados a gestionar las migraciones Vivimos en un mundo global en el que lo que sucede en cualquier rincón de la Tierra se conoce prácticamente al momento en cualquiera de los países del mundo. Una de las consecuencias de esto es una conciencia social cada vez más homogénea y un mundo en el que los habitantes de distintos países e incluso continentes comparten preocupaciones y reivindicaciones. Ha habido varias oleadas y reivindicaciones que han recorrido el mundo de un lado al otro en este 2025. La conciencia por el cambio climático hace muchos años que es una realidad. Pero si este año hay algo que ha removido conciencias de Oriente a Occidente eso ha sido el genocidio perpetrado en Gaza. Ante la inacción de los gobiernos han sido las sociedades de los diferentes países las que han salido a la calle para reclamar a las administraciones un cambio en sus políticas y la imposición de sanciones a Israel. Es el ejemplo de unas sociedades en las que los jóvenes claman por un mundo más igualitario, con menos desigualdades y en el que se escuche a las personas y se les ponga en el centro. Entre otros acontecimientos, a lo largo de este año se han visto manifestaciones en contra de la deriva autoritaria de Donald Trump, contestación en Argentina ante la motosierra de Milei, huelgas generales en Francia, concentraciones multitudinarias en todos los países del mundo para pedir el final del genocidio en Gaza, mujeres quemando sus velos en Irán o personas tomando las calles en países africanos en los que sus gobernantes llevan décadas saliendo victoriosos de sospechosos comicios. En este mundo interconectado nadie vive ajeno a las injusticias y hay una contestación global ante ellas. Es el nuevo escenario con el que tienen que lidiar los gobernantes, la sociedad que se está construyendo en prácticamente cualquier lugar del mundo. Sociedades que, en el caso particular de Occidente, son cada vez más heterogénea como consecuencia de la migración. Las dos velocidades a las que se desarrolla el mundo actual provocan movimientos de los países en vías de desarrollo a los países desarrollados y esto desemboca en una mezcla cultural y religiosa. La inclusión de estos nuevos ciudadanos es uno de los retos a los que se enfrenta la sociedad occidental. Mientras tanto, en África, especialmente en los países más pobres, se enfrentan a una explosión demográfica casi sin precedentes. Existen países como Níger en los que cada mujer tiene casi siete hijos de media (6,7), ciudades como Lagos o Kinsasa que en poco tiempo se convertirán en las más pobladas del mundo sin estar preparadas para ello a nivel de infraestructuras. La migración del campo a la ciudad unida a la elevadísima natalidad en el continente africano amenaza con causar estragos y los datos son desgarradores. Dar es-Salam ha tenido un crecimiento del 85,2 % entre 2010 y 2025; Nairobi, del 77,3 %; Kinsasa, del 71,8 %; Luanda, del 69,3 %; Lagos, del 49,5 %... Esta sobrepoblación africana también terminará derivando en una migración masiva porque en esas ciudades no va a haber trabajo para todos, con lo que no sólo África, sino el mundo entero debe prepararse para afrontar este fenómeno. Una explosión demográfica en África. Hay países en los que las mujeres tienen una media de casi siete hijos y ciudades que crecen a un ritmo inasumible por sus frágiles estados. Una conciencia global Internacional

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc0NTQ0