Anuario Empresas Guipuzcoanas 2025

ANUARIO DE LA EMPRESA– Diciembre 2025 16 La industria de la construcción se encuentra en plena transición, podríamos decir incluso en plena revolución, para crear una nueva forma de construir que le permita ser más sostenible y competitiva. Esa nueva forma de construir para alcanzar los objetivos de la sostenibilidad medioambiental e impulsar el confort del usuario final, con procesos sostenibles, eficaces y eficientes, es la industrialización de la construcción. Se basa en una integración temprana de diseño y construcción dentro de un proceso colaborativo de toda la cadena de valor. Para ello, se apuesta por la estandarización de procesos y componentes, junto con la producción en fábrica, que ofrece una reducción significativa de plazos, gracias a la producción simultánea en fábrica y obra. Además, garantiza una mayor calidad y precisión en los acabados, al operar en entornos industriales controlados. En términos de sostenibilidad, permite una construcción con menor impacto ambiental, facilitando el uso de materiales reciclables, y optimizando el ciclo de vida del edificio. No obstante, es posible industrializar la mayor parte de los elementos de un edificio, pero no todo puede ni debe ser industrializado. Hay que decidir caso por caso qué aporta más valor, equilibrio entre coste, calidad, sostenibilidad y flexibilidad, pero el reto es lograr una implantación en los proyectos. Es un proceso necesario para garantizar la competitividad y el desarrollo futuro de esta industria, y al mismo tiempo para convertirlo en un sector atractivo para el talento. Tenemos, por ello, que impulsar un sector que sea interesante para los profesionales, mostrarles que es una industria en la que crecer. Por ello, en Altuna y Uria estamos comprometidos con este tipo de construcción y apostamos por la industrialización para reducir los plazos de ejecución, impulsar la calidad y favorecer la sostenibilidad. E impulsamos así una nueva forma de construir el futuro, un futuro sostenible de la mano de las nuevas tecnologías, que se convierte además en una nueva oportunidad de crecimiento y desarrollo para el talento de esta industria. Opinión INDUSTRIALIZACIÓN DE LA CONSTRUCCIÓN: LA NUEVA FORMA DE CONSTRUIR EL FUTURO LAURA GIL Directora de Construcción de Altuna y Uria Cuatro años es la duración teórica de una legislatura, pero son insuficientes para arreglar un problema de raíz más honda como es el del incremento de precios de la vivienda en venta. El síntoma es sencillo; si la demanda es superior a la oferta, los precios suben, en algo tan básico presuponemos un consenso. El tratamiento para poner solución al problema también debería ser obvio; centrar los esfuerzos en alimentar la construcción de oferta de vivienda (pública y privada). Ante un diagnóstico tan claro se ha empleado una cura que es la antítesis de lo deseado y, por eso, España es en este momento el país de Europa que menos vivienda ha construido en los últimos diez años, muy por debajo de la creación de nuevos hogares. Si hasta aquí no hay nadie que disienta, ¿por qué no se construye más vivienda? Sintéticamente, apuntaríamos que las administraciones no generan el suficiente suelo urbanizable residencial y que los plazos administrativos para promover vivienda son tediosamente largos. Arreglando ambas cuestiones, se solucionaría buena parte del problema dentro de aproximadamente diez años, ya que la construcción de la oferta necesaria para satisfacer la actual demanda residencial llevaría tiempo. El problema de acceso a la vivienda no es un fenómeno local, sino un reto global que afecta a todas las ciudades que atraen población a un ritmo más rápido del que se construyen viviendas. Lamentablemente, seguirá siendo un problema mientras no seamos capaces de construir al mismo ritmo al que crecemos. MARCOS AREIZAGA Director de Areizaga Inmobiliaria ¿POR QUÉ NO SE CONSTRUYEN MÁS VIVIENDAS EN DONOSTIA? LA ESTABILIDAD COMO MOTOR PARA CRECER DE FORMA SOSTENIBLE ÁNGEL MARÍA GIL / ELSA CASTILLO CEO y presidenta de Iparlat Con los precios de las materias primas estabilizados y una inflación bajo control, 2025 ha sido un año de estabilidad para la industria láctea española. Este entorno más predecible ha permitido a las empresas del sector recuperar el pulso, aumentar la rentabilidad y enfocarse en el crecimiento sostenible. Esta estabilidad no solo es resultado de factores macroeconómicos, sino también de relaciones estratégicas que cultivamos con los actores clave del sector, como con Kaiku Sociedad Cooperativa, que nos garantiza leche de alta calidad y trazabilidad y el apoyo al desarrollo del sector primario local. Por otro lado, la relación con Mercadona, nuestro principal cliente, ha sido otro pilar de estabilidad, demostrando ser un aliado estratégico en el camino hacia la rentabilidad. No obstante, la estabilidad externa no sería suficiente sin los principios que guían nuestra acción: innovación, seguridad alimentaria y calidad. La innovación nos impulsa a mejorar continuamente. Tanto en base láctea como en vegetal, desarrollamos una oferta diversificada de productos saludables y funcionales que dan respuesta a las necesidades del mercado. Esta innovación pasa también por la modernización de nuestras plantas y la mejora de nuestra eficiencia energética. La calidad es nuestra seña de identidad y no es negociable. Gracias a rigurosos controles en cada fase de producción, garantizamos que nuestros productos sean sinónimo de confianza. La seguridad alimentaria es también otro aspecto fundamental. El control sanitario y la higiene son pilares en la fabricación de nuestros productos para asegurar que cumplan con las normativas más exigentes en materia de salud y calidad. En un año marcado por la estabilidad, hemos sabido aprovechar este contexto para seguir creciendo. Con una visión clara y paso firme, seguimos ofreciendo a nuestros consumidores lo mejor de los productos lácteos y las bebidas vegetales, siempre con la garantía de confianza que nos caracteriza.

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc0NTQ0