Anuario Empresas Guipuzcoanas 2025

ANUARIO DE LA EMPRESA – Diciembre 2025 15 Desde el corazón del Aquarium donostiarra, donde cada día convivimos con visitantes, vecinos y un patrimonio natural que nos trasciende, observamos de primera mano el pulso de una ciudad de gran atractivo turístico. San Sebastián es un destino cultural, antes que nada: su historia marinera, su gastronomía, sus paisajes y sus instituciones entre ellas el propio Aquarium conforman una red que atrae a miles de personas al año. Ese flujo es una oportunidad extraordinaria, pero también un recordatorio de que el turismo solo es sostenible si refuerza, y no erosiona, la vida cotidiana de quienes habitamos la ciudad. La industria turística tiene un valor indudable: genera empleo, mantiene el comercio, impulsa proyectos culturales... No obstante, su fortaleza debe medirse también por su capacidad de cuidar lo que hace único el destino. En nuestro caso, la identidad marítima, nuestra cultura y tradiciones, y el respeto por el entorno no pueden convertirse en meros productos de consumo, sino en bienes compartidos cuya protección beneficia tanto a residentes como a visitantes. Por eso es imprescindible reinvertir parte de los beneficios que produce el turismo en la convivencia ciudadana. Hablamos de movilidad más amable, espacios públicos que faciliten el encuentro, políticas de vivienda que eviten tensiones y una programación cultural accesible para todos. Cuando la ciudad se siente cuidada, el visitante lo percibe; cuando la convivencia se debilita, también. El futuro de San Sebastián -como el del mar que observamos cada día tras nuestros cristales- depende de un equilibrio delicado. Apostemos por un turismo que no solo visite nuestra cultura, sino que la respete y la sostenga. Reinvertir en convivencia no es un gasto: es la garantía de que seguiremos siendo un lugar vivo, atractivo y profundamente nuestro. UN TURISMO QUE RESPETE Y SOSTENGA NUESTRO TERRITORIO ESTHER IRIGARAY Directora gerente del Aquarium de San Sebastián En un mundo donde la incertidumbre económica y geopolítica marca la agenda global, las empresas necesitamos no solo adaptarnos, sino anticiparnos a las situaciones que están por llegar. ULMA es un grupo industrial cooperativo que ha crecido, que ha diversificado sus actividades y que hoy opera en entornos muy distintos, pero con un mismo reto: crear valor sostenible, innovador y responsable, en cada sector y territorio donde estamos presentes. Lo expresamos en nuestra misión: somos un grupo cooperativo industrial con un fuerte arraigo comarcal y con una implantación global organizada a través de negocios autónomos para desarrollar un único proyecto socioempresarial. Esa misión es la que nos da sentido. No se trata solo de crecer, sino de crecer de manera sostenible. De generar confianza, empleo de calidad, progreso y bienestar para las personas y para las comunidades donde estamos presentes. En definitiva, se trata de fortalecer nuestro legado. Y en ese contexto se enmarca nuestra visión: ser un grupo cooperativo industrial de referencia con un crecimiento sostenible de los negocios y comprometido con nuestro entorno. Para ello debemos seguir siendo capaces de anticipar los cambios y de convertir los retos en oportunidades, como hemos hecho siempre, pero de manera más ágil que nunca porque el mundo se mueve más rápido que nunca. El mundo está cambiando a gran velocidad. En los últimos años el discurso estaba centrado en los tres grandes ejes de transformación que se vislumbraban: el reto social y demográfico, el de transición energética y cambio climático, y el reto tecnológico, asociado a la inteligencia artificial y la computación cuántica. Tres desafíos con mayúsculas a los que se suma ahora otro no menor: la geopolítica. La robustez de nuestro proyecto garantiza la sostenibilidad en el tiempo, dejando un legado que permite a las nuevas generaciones construir sobre bases firmes. Para nosotros esa visión de largo plazo, de compromiso con el entorno, con las personas, de crear valor compartido, de gestionar con responsabilidad para construir un futuro sostenible... es nuestra razón de ser. CRECIMIENTO SOSTENIBLE IÑAKI GABILONDO Director general del Grupo ULMA La competitividad del tejido empresarial vasco está marcada hoy por la irrupción de la inteligencia artificial (IA) generativa y los grandes modelos de lenguaje (LLM). Estas tecnologías del lenguaje han pasado de ser promesa a una realidad que permite a las máquinas entender, generar y responder por voz y texto con una calidad asombrosa, casi humana. Los LLMs han demostrado capacidades disruptivas: realizan múltiples tareas sin entrenamiento específico y con potente aprendizaje basado en contexto. Además, son capaces de razonar sobre la marcha y su habilidad para generar texto y código de alta calidad ayuda a optimizar procesos a gran velocidad. En el tejido empresarial vasco, esto se traduce en aplicaciones de impacto inmediato: optimización de procesos internos, extracción inteligente de información, interacción natural con herramientas mediante agentes inteligentes, apoyo a la programación y mejora de la atención al cliente con asistentes 24/7, entre otros. Para transformar estas oportunidades en ventaja competitiva real, la clave no es solo adoptar la tecnología, sino adaptarla. Es vital la adaptación al dominio y la inyección del conocimiento relevante de cada empresa para evitar respuestas erróneas del modelo. El verdadero reto reside en aplicar la técnica de adaptación óptima y, sobre todo, en la compleja tarea de compilar y estructurar el conocimiento interno. Todo ello debe hacerse bajo estrictos protocolos de seguridad para proteger la información sensible. Además, conviene evaluar si los modelos ‘cloud’ comerciales resultan realmente rentables frente a las soluciones locales. Por último, los LLMs ofrecen una ventaja inherente en Euskadi gracias a su naturaleza multilingüe. Los modelos comerciales ya tienen buen rendimiento en euskera, y la investigación local avanza en la adaptación específica de modelos abiertos. No obstante, para igualar el rendimiento del castellano o el inglés, es esencial seguir invirtiendo y recopilando datos lingüísticos de calidad en euskera. En este contexto, la integración de los LLMs ya no es una opción, sino una necesidad estratégica. La empresa vasca tiene una clara oportunidad de liderar esta ola de innovación, integrando la IA del lenguaje para ser no solo más ágil y eficiente, sino, en definitiva, más competitiva e influyente en el mercado global. TECNOLOGÍAS DEL LENGUAJE COMO MOTOR DE COMPETITIVIDAD DRA. ARANTZA DEL POZO Directora de Tecnologías del Habla y del Lenguaje Natural de Vicomtech

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